No busco compasión, busco cariño.
No busco atención, busco alguien que me escuche.
No busco un consejo, busco comprensión.
No te busco, me busco.
Pero al final, no encuentro nada.
jueves, 18 de marzo de 2010
sábado, 13 de marzo de 2010
Fashionistas
Self destructive fashionistas, philosophic tears crawling down your mascara smeared cheeks.
The mirror in the bathroom became the sacred halo in the eyes of the girl who looks into it, wondering how beautiful she looks today?
Not at all sweetie, you look horrid.
Still all the blush and rimel and powders make her feel powerful, attractive, alive. Every layer of makeup makes us feel much realer that when we’re on the natural side. And I really, really can’t see why.
The mirror in the bathroom became the sacred halo in the eyes of the girl who looks into it, wondering how beautiful she looks today?
Not at all sweetie, you look horrid.
Still all the blush and rimel and powders make her feel powerful, attractive, alive. Every layer of makeup makes us feel much realer that when we’re on the natural side. And I really, really can’t see why.
sábado, 6 de marzo de 2010
Flexible
No te atrevas, no te atrevas a mirarme con esos ojos;
no te atrevas a juzgarme de forma pálida y vacía
ni lo intentes, no estoy para tus insultos formales,
pero aún así tengo que oirlos.
Y tu era ya pasó, hemos llegado a tirarlo por la ventana.
Tus razones han dejado de funcionar, y yo sigo funcionando.
El Santo Señor te habrá dado tus razones para superiorizarte,
sin saber que superiorizarse no es forma de ganar, sino de provocar un motín.
Hartazgo de comer las mismas palabras vacías, críticas vacías arrinconadas en paredes casi plásticas. Hartazgo de encontrarme de momento en un lugar donde si algo encaja es que no funciona. Aqui todos encajan.
Mi mente, alma y hasta cuerpo, flexibles.
Tu mente, alma y hasta cuerpo, volviendose viejos y rígidos. Pobre bestia, pronto quedarás abandonado al tiempo. Quedarás barrido y acabado por el.
Mientras tanto, tus insultos vacíos son la mejor forma de recordar cuando eras tan flexible como yo.
no te atrevas a juzgarme de forma pálida y vacía
ni lo intentes, no estoy para tus insultos formales,
pero aún así tengo que oirlos.
Y tu era ya pasó, hemos llegado a tirarlo por la ventana.
Tus razones han dejado de funcionar, y yo sigo funcionando.
El Santo Señor te habrá dado tus razones para superiorizarte,
sin saber que superiorizarse no es forma de ganar, sino de provocar un motín.
Hartazgo de comer las mismas palabras vacías, críticas vacías arrinconadas en paredes casi plásticas. Hartazgo de encontrarme de momento en un lugar donde si algo encaja es que no funciona. Aqui todos encajan.
Mi mente, alma y hasta cuerpo, flexibles.
Tu mente, alma y hasta cuerpo, volviendose viejos y rígidos. Pobre bestia, pronto quedarás abandonado al tiempo. Quedarás barrido y acabado por el.
Mientras tanto, tus insultos vacíos son la mejor forma de recordar cuando eras tan flexible como yo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)